Bloody Mary
El Bloody Mary es el cóctel definitivo para el brunch: una bebida sabrosa, picante y refrescante, tan audaz en sabor como en personalidad. Cargado con un toque de vodka, jugo de tomate picante y una variedad de especias y guarniciones, es un clásico personalizable que invita a la creatividad y cura incluso la resaca más persistente.
Bloody Mary
El Bloody Mary es el cóctel definitivo para el brunch: una bebida sabrosa, picante y refrescante, tan audaz en sabor como en personalidad. Cargado con un toque de vodka, jugo de tomate picante y una variedad de especias y guarniciones, es un clásico personalizable que invita a la creatividad y cura incluso la resaca más persistente.
- Vodka60 ml (2 oz)Elija un vodka de calidad y neutro
- Jugo de tomate120 ml (4 oz)Fresco o embotellado de alta calidad
- Jugo de limón15 ml (0.5 oz)Recién exprimido
- Salsa Worcestershire3 dashesAgrega umami y profundidad
- Salsa picante2 dashesAjuste según su preferencia de picante
- Sal de apio1 pinchMás extra para el borde, opcional
- Pimienta negra1 pinch
- Hielo1 cupSuficiente para llenar el vaso
- Vaso highball
- Cuchara de bar
- Jigger
- Exprimidor de cítricos (opcional)
- Plato pequeño (para sal en el borde, opcional)
Opcional: Humedece el borde de un vaso highball con limón y pásalo por sal de apio.
Llena el vaso con hielo.
Agrega vodka, jugo de tomate, jugo de limón, salsa Worcestershire, salsa picante, sal de apio y pimienta negra al vaso.
Revuelve suavemente con una cuchara de bar para combinar todos los ingredientes y enfriar la mezcla.
Prueba y ajusta el condimento si lo deseas (añade más salsa picante, Worcestershire o jugo de limón según tu gusto).
Decora con un tallo de apio, una rodaja de limón y, opcionalmente, un pincho de aceitunas o pepinillos.
- Perfecto para curar la resaca con un toque sabroso y picante
- Altamente personalizable con infinitas posibilidades de guarnición
- Combina perfectamente con comidas de brunch
- Fácil de preparar en grandes cantidades para fiestas
- Sabores complejos y satisfactorios que deleitan el paladar
El Bloody Mary está lleno de leyendas en el mundo de los cócteles. La mayoría de las historias sitúan su origen en los años 20 en el Harry's New York Bar de París, donde el barman Fernand 'Pete' Petiot mezcló por primera vez vodka y jugo de tomate para expatriados estadounidenses. Cuando Petiot se trasladó al King Cole Bar de Nueva York en los años 30, perfeccionó la bebida con salsa Worcestershire, especias y limón, dándonos el icónico Bloody Mary que conocemos hoy. ¿Su nombre? Algunos dicen que hace referencia a la reina María I de Inglaterra; otros sugieren que fue nombrado por un cliente habitual o simplemente por el color intenso de la bebida.
Un crujiente tallo de apio, una rodaja de limón y, opcionalmente, un pincho de aceitunas o pepinillos. La guarnición aporta aroma, un snack extra y una presentación visualmente atractiva.
Aproximadamente 140 calorías por porción. Contiene vitamina C, algo de potasio y sodio moderado. El contenido alcohólico varía según el vodka elegido.