El Presidente
El Presidente es un clásico cubano elegante, de tono rubí, que combina sin esfuerzo la sofisticación de un martini con el atractivo tropical del ron. Sofisticado pero accesible, es el cóctel perfecto para disfrutar en una noche cálida o impresionar a los invitados con su vibrante aspecto y sabores complejos.
El Presidente
El Presidente es un clásico cubano elegante, de tono rubí, que combina sin esfuerzo la sofisticación de un martini con el atractivo tropical del ron. Sofisticado pero accesible, es el cóctel perfecto para disfrutar en una noche cálida o impresionar a los invitados con su vibrante aspecto y sabores complejos.
- Ron blanco45 ml (1.5 oz)Se prefiere ron estilo cubano
- Vermut seco25 ml (0.75 oz)Se recomienda vermut francés
- Curaçao de naranja15 ml (0.5 oz)No sustituir con curaçao azul
- Granadina10 ml (0.25 oz)Preferiblemente casera o de alta calidad
- Vaso mezclador
- Cuchara de bar
- Jigger
- Colador
- Copa de cóctel
Enfría una copa de cóctel llenándola con agua con hielo y déjala a un lado.
En un vaso mezclador, añade el ron blanco, el vermut seco, el curaçao de naranja y la granadina.
Llena el vaso mezclador con hielo y remueve suavemente durante 20–30 segundos hasta que esté bien frío.
Desecha el agua con hielo de la copa y cuela el cóctel mezclado en la copa fría.
Decora y sirve inmediatamente.
- Sabores deliciosamente complejos pero bien equilibrados
- Un color rubí precioso que llama la atención al instante
- Una sensación de glamour cubano vintage en cada sorbo
- Perfecto tanto para amantes del ron como para fans del martini
- Ni demasiado dulce ni demasiado seco: justo para cualquier ocasión
El Presidente tiene sus raíces en La Habana de los años 20, una época dorada cuando Cuba era el refugio de socialités y celebridades estadounidenses que escapaban de la Prohibición. Nombrado en honor al presidente Gerardo Machado (o quizás a su predecesor, según la leyenda), este cóctel se convirtió en la bebida preferida de la élite cubana y de los visitantes estadounidenses por igual. Su uso de ron en lugar de ginebra o whisky le dio un giro caribeño único al estilo clásico de 'licor y vermut', consolidando su lugar en la historia de los cócteles como un ícono de la Cuba prerrevolucionaria.
Piel de naranja o cereza: la piel de naranja aporta un aroma cítrico que realza el curaçao, mientras que la cereza ofrece un aspecto clásico y elegante.
Aproximadamente 150 calorías por porción. Contiene alcohol, azúcar moderada proveniente del curaçao y la granadina, y es libre de gluten si se usa ron sin gluten.