Martini
El Martini es el epítome de la elegancia clásica en coctelería: una bebida que irradia sofisticación y estilo en cada sorbo. Ya sea disfrutado en un lounge elegante o en la comodidad de tu hogar, los sabores frescos y limpios del Martini y su presentación icónica lo convierten en la elección definitiva para quienes aprecian las cosas finas de la vida.
Martini
El Martini es el epítome de la elegancia clásica en coctelería: una bebida que irradia sofisticación y estilo en cada sorbo. Ya sea disfrutado en un lounge elegante o en la comodidad de tu hogar, los sabores frescos y limpios del Martini y su presentación icónica lo convierten en la elección definitiva para quienes aprecian las cosas finas de la vida.
- Amargos de naranja1 dashOpcional, para mayor complejidad
- Hielo1 cupPara mezclar y enfriar
- Ginebra London Dry60 ml (2 oz)O sustituir por vodka para un Martini de vodka
- Vermut seco25 ml (0.75 oz)Ajustar al gusto para un Martini más húmedo o más seco
- Vaso mezclador
- Cuchara de bar
- Jigger
- Colador Hawthorne
- Colador de malla fina (opcional)
- Copa de Martini
Enfría tu copa de Martini llenándola con agua con hielo y déjala a un lado.
En un vaso mezclador, añade ginebra (o vodka), vermut seco y amargos de naranja (si usas).
Llena el vaso mezclador con hielo y revuelve suavemente durante 25-30 segundos hasta que esté bien frío.
Vacía el agua con hielo de tu copa de Martini.
Cuela la mezcla fría en la copa usando un colador Hawthorne. Para mayor claridad, cuela doblemente con un colador de malla fina.
Decora con una cáscara de limón o una aceituna verde, según prefieras.
- Elegancia y simplicidad atemporales.
- Personalizable al gusto (ginebra o vodka, seco o húmedo).
- Perfecto para ocasiones especiales y celebraciones.
- Combina maravillosamente con aperitivos y comidas ligeras.
- Apariencia icónica, siempre digna de Instagram.
Los orígenes del Martini están envueltos en misterio y debate, lo que aumenta su atractivo. Algunos creen que evolucionó del cóctel Martinez de finales del siglo XIX, mientras que otros atribuyen su creación a bartenders de Nueva York o San Francisco. A principios del siglo XX, el Martini se había convertido en un pilar de la cultura coctelera estadounidense, popularizado por figuras como F. Scott Fitzgerald y James Bond. A lo largo de las décadas, ha permanecido como símbolo de sofisticación y lienzo para preferencias personales.
Una cáscara de limón o una aceituna verde. La guarnición no solo añade un toque visual, sino que también aporta aromas sutiles o notas salinas, realzando la experiencia general del Martini.
Aproximadamente 140 calorías por porción. Contiene carbohidratos insignificantes y no tiene grasas ni proteínas. El contenido alcohólico varía según la ginebra o vodka utilizado.