Manhattan
El Manhattan es el epítome de la sofisticación clásica en cócteles: una mezcla rica y predominante de whisky de centeno o bourbon, vermut dulce y amargos aromáticos. Servido en copa y adornado con una cereza, es la combinación perfecta de sabores intensos y estilo atemporal, ideal para beber despacio y disfrutar cada sorbo suave y complejo.
Manhattan
El Manhattan es el epítome de la sofisticación clásica en cócteles: una mezcla rica y predominante de whisky de centeno o bourbon, vermut dulce y amargos aromáticos. Servido en copa y adornado con una cereza, es la combinación perfecta de sabores intensos y estilo atemporal, ideal para beber despacio y disfrutar cada sorbo suave y complejo.
- Whisky de centeno o bourbon60 ml (2 oz)Elige centeno para un perfil más especiado, bourbon para un toque más dulce.
- Vermut dulce30 ml (1 oz)Usa un vermut de buena calidad y fresco.
- Amargos Angostura2 dashesEsencial para el toque aromático clásico.
- Cereza marrasquino1 piecePara decorar; usa una cereza de alta calidad si es posible.
- Hielo1 cupPara mezclar y enfriar.
- Vaso mezclador
- Cuchara de bar
- Jigger
- Colador (Hawthorne o julep)
- Copa de cóctel (fría)
Enfría la copa de cóctel llenándola con agua con hielo y déjala a un lado.
En un vaso mezclador, añade el whisky, el vermut dulce y los amargos Angostura.
Llena el vaso mezclador con hielo, aproximadamente dos tercios.
Revuelve suavemente durante unos 30 segundos hasta que esté bien frío y diluido.
Vacía el agua con hielo de la copa de cóctel.
Cuela el cóctel en la copa fría usando un colador.
Decora con una cereza marrasquino, dejándola caer en la copa o ensartándola en un palillo.
- Equilibrio perfecto entre dulzura, especias y ricos sabores a whisky.
- Versátil: puede prepararse con centeno o bourbon según tu preferencia.
- Atemporal y elegante, haciendo que cualquier ocasión sea especial.
- Ingredientes simples, pero perfil de sabor complejo.
- Un clásico verdadero para bartenders: nunca pasa de moda.
El Manhattan ha sido un pilar en el mundo de los cócteles desde finales del siglo XIX, con sus raíces en la ciudad de Nueva York. La leyenda dice que este cóctel se preparó por primera vez en el Manhattan Club a principios de la década de 1870 para un banquete organizado por Lady Randolph Churchill (madre de Winston Churchill). Sea cierta o no la historia, rápidamente se convirtió en el favorito de los neoyorquinos y desde entonces ha ganado su lugar como uno de los cócteles más icónicos jamás creados.
La cereza marrasquino es la guarnición tradicional. Añade una dulzura sutil y un toque de color, realzando tanto el atractivo visual como el último sorbo de la bebida.
Aproximadamente 165 calorías por porción. Contiene alcohol, carbohidratos mínimos (del vermut y la cereza) y no aporta grasas ni proteínas significativas.