Sherry Cobbler
El Sherry Cobbler es un cóctel atemporal y refrescante que muestra maravillosamente la versatilidad del jerez. Servido sobre hielo picado y lleno de sabores cítricos y de frutos rojos, esta bebida es tan agradable a la vista como para saborear. Su presentación vibrante y su perfil fácil de beber lo convierten en el compañero perfecto para tardes cálidas o veladas elegantes.
Sherry Cobbler
El Sherry Cobbler es un cóctel atemporal y refrescante que muestra maravillosamente la versatilidad del jerez. Servido sobre hielo picado y lleno de sabores cítricos y de frutos rojos, esta bebida es tan agradable a la vista como para saborear. Su presentación vibrante y su perfil fácil de beber lo convierten en el compañero perfecto para tardes cálidas o veladas elegantes.
- Jerez seco o Amontillado90 ml (3 oz)Elija un jerez de calidad para mejores resultados
- Jarabe simple25 ml (0.75 oz)Ajuste al gusto
- Rodajas de naranja fresca2Además más para decorar
- Bayas de temporada3Como frambuesas, moras o fresas
- Hielo picado1Suficiente para llenar el vaso
- Coctelera
- Macerador o cuchara de bar
- Jigger
- Colador
- Bolsa Lewis o mazo (para hielo picado)
- Vaso highball o cobbler
Agrega las rodajas de naranja y los frutos rojos a una coctelera. Macera suavemente para liberar sus jugos y aromas.
Vierte el jerez y el jarabe simple.
Llena la coctelera con hielo y agita vigorosamente durante unos 10 segundos.
Llena un vaso highball o cobbler con hielo picado.
Cuela el cóctel en el vaso preparado sobre el hielo picado.
Decora abundantemente con más rodajas de naranja, frutos rojos frescos y una ramita de menta si deseas. Sirve con pajilla.
- Ligero, refrescante y con menos alcohol que muchos cócteles clásicos
- Equilibra maravillosamente sabores dulces, ácidos y afrutados
- Una bebida visualmente impresionante y fácil de personalizar con fruta de temporada
- Perfecto para el clima cálido y reuniones al aire libre
- Destaca las notas complejas y a nuez del jerez de forma accesible
El Sherry Cobbler se remonta a principios del siglo XIX, con su primera mención conocida en prensa en 1838. Este cóctel se volvió muy popular en América durante los años 1800, incluso haciendo una aparición en 'La tienda de antigüedades' de Charles Dickens. Su característica distintiva —servirlo sobre hielo picado y adornado con fruta fresca— ayudó a popularizar el uso de la pajilla. Considerado en su momento la máxima sofisticación, el Sherry Cobbler sigue siendo un clásico querido, celebrado por su sabor refrescante y accesible.
Rodajas de naranja fresca, frutos rojos de temporada y una ramita de menta. La guarnición aporta atractivo visual y un estallido de aroma fresco que mejora la experiencia al beber.
Aprox. 140 calorías por porción. Menor en alcohol que la mayoría de los cócteles, con mínima grasa y sodio. El contenido de azúcar varía según la fruta y el jarabe usados.